La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) exhortó a los distintos niveles de gobierno a diseñar políticas públicas que garanticen escuelas presenciales equipadas y espacios urbanos seguros, con límites al uso de dispositivos digitales dentro de las aulas.
El organismo señaló que las tecnologías de la información y la comunicación facilitan el acceso al conocimiento, la comunicación, la participación y el ejercicio de derechos. Sin embargo, advirtió que la exposición creciente de niñas, niños, adolescentes y personas jóvenes a los entornos digitales también puede generar riesgos para su seguridad, desarrollo integral, salud mental y bienestar.
Advierten efectos del uso excesivo de pantallas
La CNDH expresó preocupación por las consecuencias del uso excesivo o inadecuado de dispositivos electrónicos y plataformas digitales. Entre los posibles efectos mencionó aislamiento social, afectaciones en la convivencia familiar y comunitaria, estrés, ansiedad, depresión, alteraciones del sueño y conductas adictivas.
Ante este panorama, sostuvo que la protección de niñas, niños y adolescentes en los entornos digitales es una responsabilidad compartida entre las familias, las instituciones educativas, las autoridades de los tres órdenes de gobierno, las empresas tecnológicas y la ciudadanía.
La presencialidad como parte del desarrollo integral
El organismo consideró fundamental impulsar actividades lúdicas, recreativas, culturales, artísticas y deportivas fuera de las pantallas. De acuerdo con su planteamiento, estas prácticas favorecen el desarrollo físico, emocional, cognitivo y social, además de fortalecer la creatividad, la autoestima, la disciplina, el trabajo en equipo, la solidaridad y el respeto a la diversidad.
También sostuvo que la educación presencial es indispensable para el desarrollo integral de las infancias y adolescencias, pues el derecho al cuidado contempla que las pantallas no sustituyan la interacción humana directa. Añadió que el desarrollo infantil requiere estímulos tridimensionales y vínculos afectivos reales.
La CNDH destacó que el deporte, la actividad física, el juego al aire libre y las expresiones culturales y artísticas contribuyen a formar hábitos saludables, promover la expresión de emociones, fortalecer el pensamiento crítico y construir entornos inclusivos y libres de violencia.
Responsabilidad compartida
El organismo recordó que el principio del interés superior de la niñez obliga a colocar el bienestar de niñas, niños y adolescentes por encima de las comodidades tecnológicas o laborales de las personas adultas. Por ello, consideró que la digitalización de las infancias no debe convertirse en una norma regulatoria que sustituya la convivencia presencial.
La CNDH planteó que una sociedad segura, saludable e incluyente debe ofrecer a las nuevas generaciones herramientas para desenvolverse de manera responsable en el ámbito digital, al mismo tiempo que garantiza oportunidades de aprendizaje presencial, recreación, actividad física, expresión artística e integración comunitaria.
