Un informe internacional sobre seguridad operacional concluye que en 2025 se registró una reducción en la cantidad de accidentes aéreos mortales, pero un incremento en el número total de víctimas fatales. El documento recoge datos de todo el mundo relativos al tráfico, los accidentes y la mortalidad asociada al transporte aéreo comercial durante ese año.
Según el análisis, las aerolíneas transportaron aproximadamente 5,000 millones de pasajeros en alrededor de 38 millones de vuelos durante 2025. A pesar de la caída en el número de accidentes mortales, las muertes relacionadas con incidentes aéreos pasaron de 296 en 2024 a 387 en 2025, lo que aumentó la tasa de mortalidad por cada mil millones de pasajeros.
Por qué subió el conteo de fallecidos
El informe apunta que el alza en el total de fallecimientos se debe, en buena medida, a uno o varios sucesos catastróficos con gran número de víctimas, que pueden modificar de forma significativa las cifras anuales pese a que la tasa de accidentes se mantenga a la baja. Esto muestra la dificultad de prevenir eventos raros pero con consecuencias extremadamente severas.
El documento identifica categorías de riesgo prioritarias para la prevención, entre las que aparecen la pérdida de control en vuelo, las colisiones en el aire y las incursiones en pista. Enfatiza la necesidad de reforzar medidas de prevención, respuesta investigadora y la implementación de planes globales de seguridad operacional.
Implicaciones para la industria y los pasajeros
Expertos y organizaciones del sector subrayan que, aunque los accidentes siguen siendo eventos extraordinarios en comparación con la escala del tráfico aéreo, cada suceso grave tiene un impacto desproporcionado en las estadísticas y en la confianza pública. Por ello, llaman a mantener la vigilancia, mejorar la investigación de incidentes y acelerar la adopción de soluciones técnicas y operativas que reduzcan la probabilidad de accidentes severos.
Para los pasajeros, los datos confirman que volar sigue siendo una de las formas de transporte más seguras a nivel global. No obstante, las autoridades y operadores insisten en la importancia de la transparencia en las investigaciones y en el aprendizaje continuo a partir de cada accidente para seguir reduciendo riesgos.
Qué sigue
El informe recomienda priorizar acciones concretas en las áreas identificadas de mayor riesgo, mejorar la recopilación y el intercambio de datos entre estados y operadores, y avanzar en programas internacionales que promuevan prácticas de seguridad uniformes. Las autoridades del sector deben supervisar la implementación de estas medidas en los próximos años para evitar retrocesos en la tendencia de mejora.
