En 2025 cerca de 645 millones de personas en el mundo padecieron hambre, lo que equivale al 7.8% de la población global, según el informe anual sobre seguridad alimentaria y nutrición. La cifra representa una disminución de aproximadamente 14 millones respecto a 2024 y de 43 millones frente a 2022.
El documento, publicado en julio de 2026, señala que aunque los indicadores de seguridad alimentaria mejoraron ligeramente en 2025, la recuperación es frágil, desigual entre regiones y aún insuficiente para alcanzar la meta de erradicar el hambre para 2030.
África concentra el mayor número de personas que sufren hambre, con alrededor de 309 millones en 2025. Asia registró cerca de 292 millones y América Latina y el Caribe alrededor de 32 millones, según el mismo reporte.
El informe advierte que factores como los conflictos, los choques energéticos y el alto costo de una dieta saludable siguen poniendo en riesgo los avances, y que millones de personas seguirán vulnerables si no se intensifican las acciones de apoyo a sistemas agroalimentarios y medidas de protección social.
Además del número de hambrientos, el estudio estima que 2,100 millones de personas —es decir, el 25.8% de la población mundial— experimentaron inseguridad alimentaria moderada o grave en 2025, una mejoría respecto al año anterior pero todavía elevada.
Los autores del reporte subrayan la importancia de políticas que reduzcan el costo de una dieta saludable, refuercen la resiliencia de los agricultores y atenúen los impactos de crisis climáticas y conflictos en las cadenas de suministro alimentario.
Los hallazgos plantean preguntas sobre las medidas necesarias para acelerar el ritmo de reducción del hambre y evitar que los progresos recientes se reviertan. Los organismos internacionales llaman a aumentar la cooperación, el financiamiento y las políticas públicas orientadas a garantizar el acceso a alimentos nutritivos en todas las regiones.
