Un tribunal alemán condenó este jueves 6 de agosto de 2026 a cadena perpetua a Farhad N., un ciudadano afgano de 25 años declarado culpable por el atropello masivo contra una marcha sindical en Múnich, ocurrido el 13 de febrero de 2025. El ataque provocó la muerte de una niña de 2 años y su madre de 37, además de dejar a otras 44 personas con lesiones graves o potencialmente mortales.
El acusado fue hallado culpable de dos cargos de asesinato y 23 de intento de asesinato, entre otros delitos. Debido a que el tribunal consideró que existe una gravedad particularmente alta de la culpabilidad, es poco probable que pueda acceder a la libertad después de cumplir 15 años, como suele contemplarse en algunos casos bajo la legislación alemana.
El ataque contra la marcha sindical
Farhad N., identificado de esa manera por las normas alemanas de privacidad, fue detenido inmediatamente después de dirigir un automóvil contra una concentración de trabajadores en el centro de Múnich. La agresión ocurrió durante una marcha organizada por el sindicato ver.di.
Las víctimas mortales fueron una menor de edad y su madre. Las autoridades señalaron que 44 personas más sufrieron heridas graves o que pusieron en riesgo sus vidas como consecuencia del impacto.
Motivación establecida por el tribunal
Durante el proceso, el tribunal concluyó que el acusado buscaba atacar y matar de manera arbitraria a personas en Alemania como reacción a la situación en países islámicos. También determinó que pretendía demostrar que era un “buen musulmán”.
El caso fue considerado uno de varios ataques cometidos durante un periodo de meses en los que estuvieron involucrados inmigrantes. Estos hechos colocaron la migración entre los principales temas de la campaña para las elecciones nacionales alemanas, celebradas 10 días después del atropello en Múnich.
La sentencia cierra el proceso contra Farhad N. por uno de los ataques que generaron mayor preocupación en Alemania durante 2025 y que dejó consecuencias duraderas para las familias de las víctimas y las personas heridas.
