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Abelardo de la Espriella asume la Presidencia de Colombia en una ceremonia inédita en Cali

Abelardo de la Espriella asumió este viernes 7 de agosto de 2026 la Presidencia de Colombia durante una ceremonia realizada en Cali, capital del Valle del Cauca, en lugar de Bogotá. El acto se desarrolló bajo un amplio dispositivo de seguridad y marcó el inicio del periodo presidencial 2026-2030.

El nuevo mandatario, de tendencia conservadora, sucedió a Gustavo Petro después de imponerse en la segunda vuelta presidencial del 21 de junio frente al candidato oficialista Iván Cepeda. La ceremonia fue considerada atípica porque, por primera vez, la investidura presidencial se realizó fuera de la capital colombiana.

Cali fue escenario de la toma de posesión

La toma de protesta tuvo lugar en la Arena de la Universidad Santiago de Cali, con la presencia prevista del rey Felipe VI de España y de varios presidentes latinoamericanos. La decisión de trasladar el acto a Cali fue aprobada por el Congreso colombiano después de varios debates sobre la sede de la ceremonia.

Después del acto protocolario, De la Espriella tenía previsto trasladarse a una instalación militar de la ciudad para dirigirse a las tropas. El movimiento formó parte del mensaje de seguridad con el que busca iniciar su administración en una zona afectada por la presencia de grupos armados y economías ilegales.

Una política de seguridad alejada del proyecto de Petro

Durante su campaña, De la Espriella planteó una estrategia de mano dura contra las estructuras armadas ilegales y anunció su intención de cerrar las mesas de negociación con esos grupos, al considerar que la política de paz impulsada por el gobierno anterior fracasó.

Entre las organizaciones que operan en distintas regiones del país se encuentran las disidencias de las antiguas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, el Clan del Golfo y el Ejército de Liberación Nacional. Estas estructuras disputan actividades como el narcotráfico y la minería ilegal.

El nuevo presidente también ha expresado su respaldo a una mayor cooperación regional para combatir a los cárteles de las drogas, así como cambios en la política exterior de Colombia frente a países como Israel, Cuba y Nicaragua.

Petro se perfila como principal opositor

La nueva administración enfrentará la oposición de Gustavo Petro, quien ha cuestionado el resultado electoral y ha sostenido que el gobierno conservador carece de legitimidad, sin presentar pruebas públicas de un fraude que alterara la elección.

Antes de dejar el cargo, Petro llamó a sus simpatizantes a organizarse ante posibles ataques y pidió prepararse para una eventual huelga general si se intentaba detenerlo después de concluir su mandato. Estos llamados, sumados a la postura de seguridad del nuevo gobierno, han generado preocupación por posibles enfrentamientos durante movilizaciones.

Organizaciones sociales y estudiantiles convocaron protestas en Cali durante la jornada de investidura. También se previeron movilizaciones en Bogotá y Barranquilla, mientras el nuevo gobierno inicia su periodo con el reto de contener la violencia y establecer su relación con una oposición encabezada por el presidente saliente.