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Rubio advierte que Estados Unidos cerrará las vías de escape económica de Cuba

El secretario de Estado estadunidense, Marco Rubio, aseguró el 8 de agosto de 2026 que el gobierno de Estados Unidos mantendrá su ofensiva económica contra Cuba y cerrará los mecanismos que La Habana utilice para sortear las sanciones. Sus declaraciones fueron realizadas en una entrevista con Axios, en medio de una crisis marcada por la escasez de combustible, los cortes de electricidad y las dificultades para el suministro de agua.

Rubio rechazó que las recientes medidas de apertura económica anunciadas por el gobierno cubano puedan aliviar la presión internacional. Según el funcionario, esas acciones buscan ganar tiempo y evadir las restricciones impuestas por Washington, por lo que Estados Unidos pretende impedir que tengan resultados.

Presión económica y crisis energética

La economía cubana enfrenta una crisis prolongada que se ha profundizado con las nuevas sanciones estadunidenses aplicadas desde enero de 2026. Las medidas alcanzan a empresas extranjeras que operan en la isla y a entidades estatales vinculadas con los sectores de combustible, banca y minería.

La falta de combustible también ha afectado la generación eléctrica y el funcionamiento de los sistemas de bombeo de agua. En Matanzas, habitantes han tenido que trasladar el líquido a largas distancias mediante carretillas, de acuerdo con reportes sobre la situación en la isla.

El gobierno de Cuba formalizó el 29 de junio una estrategia de apertura económica con la intención de enfrentar el impacto de las sanciones y atraer mayor actividad privada. Sin embargo, Washington sostiene que esas medidas no modificarán su estrategia de presión.

La pérdida del respaldo venezolano

Rubio también señaló que Cuba atraviesa una situación distinta debido a la pérdida de Venezuela como principal proveedor de petróleo y respaldo externo. El cambio ocurrió después de la captura de Nicolás Maduro por parte de fuerzas estadunidenses a comienzos de 2026, un hecho que alteró la relación energética y política entre ambos países.

El secretario de Estado sostuvo que La Habana no contará con un nuevo patrocinador externo en los próximos dos años y medio. Además, el gobierno del presidente Donald Trump ha advertido que continuará utilizando sanciones y otras medidas económicas para presionar al gobierno cubano.

La administración estadunidense ha presentado estas acciones como parte de una campaña para responsabilizar a funcionarios y entidades cubanas por presuntos actos de represión y amenazas a la seguridad nacional. Cuba, por su parte, enfrenta el impacto directo de las restricciones en el abasto energético y en la operación de servicios básicos.

Por ahora, Washington no prevé retirar la presión económica, mientras La Habana busca alternativas para sostener su economía y garantizar el suministro de combustible, electricidad y agua a la población.