El documental “Quiero ver sangre”, dirigido por Ramiro Medina Flores, explora la lucha libre en la frontera entre México y Estados Unidos y ganó el premio a Mejor Película en el festival Cine al Margen 2026. La producción independiente continuará su recorrido por festivales de Chihuahua y San Luis Potosí mientras busca llegar a salas comerciales.
La película forma parte de la selección oficial de la tercera edición de Cine al Margen, realizada en la Ciudad de México del 3 al 9 de agosto de 2026. El festival también contempla una itinerancia nacional entre enero y marzo de 2027.
Una mirada distinta a la frontera
La cinta busca mostrar la región fronteriza desde sus expresiones culturales y humanas, más allá de las representaciones centradas exclusivamente en la violencia y la tristeza. Su eje es la lucha libre, una práctica que forma parte de la identidad y la memoria de distintas comunidades del norte de México.
El director, originario de la frontera de los dos Laredos, explicó que comenzó a acercarse a la lucha libre y al cine desde la infancia. La película reúne ambas influencias para contar historias de la frontera y ampliar la forma en que suele ser representada.
Testimonios de figuras del pancracio
“Quiero ver sangre” presenta un retrato coral construido a partir de diversas voces. Entre los participantes se encuentran los luchadores Sangre Chicana y Tritón, quienes comparten testimonios sobre el mundo del pancracio.
“Las dos son artes y expresiones humanas que siempre me han maravillado.”
La producción fue realizada de manera independiente y autogestiva bajo el sello We Are Not Zombies Films, con un equipo de alrededor de diez personas. El rodaje comenzó en 2015 y la película concluyó una década después.
El regreso del cine de luchadores
El documental se suma a una nueva etapa de interés por las historias relacionadas con la lucha libre en el cine mexicano. En años recientes también se han desarrollado proyectos como la ficción “El Halcón” y el documental “Demonios en el ring”, actualmente en posproducción.
La tradición cinematográfica de los luchadores cuenta con antecedentes que se remontan a 1938 y reúne más de 200 producciones registradas en la cinematografía nacional. En ese contexto, la película de Medina Flores recupera el vínculo entre el ring, la cultura popular y la vida fronteriza.
Tras su paso por festivales, “Quiero ver sangre” mantiene como siguiente objetivo conseguir un estreno comercial que permita ampliar el alcance de esta mirada sobre la lucha libre y la frontera norte.
