México se abstuvo este miércoles 19 de agosto de 2026 en la votación de la Organización de los Estados Americanos (OEA) para convocar de manera urgente una reunión de ministros de Relaciones Exteriores sobre la situación de Nicaragua, mientras Brasil votó en contra de la propuesta. La iniciativa fue aprobada con el respaldo de 29 países, ante la amenaza del presidente nicaragüense, Daniel Ortega, de cancelar las elecciones para impedir que la oposición llegue al poder.
Durante su intervención, el embajador de México ante la OEA, Alejandro Encinas Rodríguez, sostuvo que la crisis política interna de Nicaragua no representa una amenaza para la paz o la seguridad hemisférica. Por ello, consideró que la respuesta regional debe privilegiar las soluciones pacíficas, el diálogo y la diplomacia, en lugar de medidas de carácter securitista.
México advierte sobre los límites de la OEA
Encinas señaló que convocar una reunión de ministros sin definir con claridad las acciones que se pretenden adoptar podría exceder las facultades de la OEA. También advirtió que abordar asuntos internos de un Estado que ya no forma parte de la organización podría entrar en tensión con los principios de autodeterminación de los pueblos y no intervención.
El diplomático afirmó que presentar una crisis política interna como una amenaza a la seguridad hemisférica no necesariamente contribuye a resolverla. En cambio, dijo, esa decisión puede generar dinámicas de confrontación, profundizar el aislamiento de Nicaragua y provocar una mayor desestabilización.
Defensa de los derechos políticos
El representante mexicano recordó que Nicaragua forma parte de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, instrumento que reconoce el derecho de las personas a participar en elecciones auténticas, periódicas y celebradas mediante sufragio universal, libre y secreto.
Encinas también reiteró que México mantiene su compromiso con la democracia y los derechos humanos en Nicaragua. En ese contexto, citó la postura de la presidenta Claudia Sheinbaum a favor de la democracia y del principio de que el poder debe corresponder al pueblo.
México propone privilegiar el diálogo, tender puentes y buscar soluciones pacíficas, con pleno respeto a la soberanía y la autodeterminación de los pueblos.
Llamado a fortalecer el diálogo regional
México expresó su disposición a colaborar en cualquier proceso que facilite el diálogo, promueva la cooperación internacional para el desarrollo y fortalezca la protección integral de los derechos humanos en Nicaragua.
La discusión en la OEA ocurre después de que Ortega advirtiera que en Nicaragua no volverían a celebrarse elecciones para evitar que la oposición llegara al poder. El país es gobernado desde 2007 por Ortega, quien dirige el Ejecutivo junto con su esposa, Rosario Murillo; tras una reforma constitucional aprobada en 2025, ambos ocupan la figura de copresidentes.
