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Ejército de EU habría utilizado casi 80% de sus interceptores THAAD durante la guerra con Irán

El Ejército de Estados Unidos ha utilizado casi 80% de sus interceptores del sistema de defensa antimisiles THAAD y cerca de la mitad de sus interceptores Patriot desde el inicio de la guerra con Irán, conflicto que comenzó el 28 de febrero de 2026.

La reducción de estas reservas ocurre mientras altos mandos militares advierten que los inventarios de municiones del Pentágono se encuentran en niveles peligrosamente bajos, lo que podría limitar la capacidad estadounidense para responder a nuevos escenarios de combate.

Antes del conflicto, Estados Unidos contaba con alrededor de 2 mil 200 misiles Patriot de sus variantes más modernas y 452 interceptores THAAD, según estimaciones del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales. El sistema THAAD es una plataforma móvil diseñada para interceptar misiles balísticos a gran altitud y proteger amplias zonas.

Presión sobre los arsenales estadounidenses

La guerra ha obligado a Estados Unidos a emplear grandes cantidades de armamento de precisión y sistemas de defensa aérea. Análisis previos también estimaron un consumo cercano a la mitad de los interceptores THAAD y Patriot durante las primeras semanas de la campaña militar.

Además, durante marzo trascendió la preocupación por el uso intensivo de misiles Tomahawk. En las primeras semanas del conflicto se habrían utilizado más de 850 unidades, una situación que incrementó la presión para reponer las reservas del Pentágono.

La reposición de estos sistemas representa un desafío debido a sus costos, la complejidad de su producción y los tiempos necesarios para ampliar la capacidad industrial. La disponibilidad de interceptores es considerada estratégica para la defensa de bases, tropas y aliados de Estados Unidos en distintas regiones.

Negociaciones sin freno a los ataques

El consumo de municiones se mantiene como uno de los principales retos para la administración del presidente Donald Trump, mientras continúan los esfuerzos diplomáticos para detener la guerra con Irán.

Estados Unidos e Irán firmaron el 17 de junio de 2026 un memorando de entendimiento para poner fin al conflicto y abrir un proceso de paz de dos meses. Sin embargo, los ataques cruzados se reanudaron posteriormente, lo que llevó a Teherán a declarar cerrado el estrecho de Ormuz y a Washington a reforzar el cerco naval frente a las costas iraníes.

Trump ha descrito las negociaciones como la última oportunidad para alcanzar un acuerdo que ponga fin a la guerra. Mientras no se concrete un pacto, la presión sobre las reservas de misiles interceptores y otras municiones continuará siendo un factor central para las operaciones militares estadounidenses.