La Fiscalía General de la República detuvo a Ángel Aguirre Rivero, exgobernador de Guerrero, bajo acusaciones relacionadas con el ocultamiento de evidencias en la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa. La captura ocurrió el jueves 6 de agosto de 2026 en el Estado de México, de acuerdo con la información difundida sobre el caso.
La investigación señala presuntamente al exmandatario por obstrucción de la justicia y desaparición forzada de personas. Entre las evidencias mencionadas se encuentran grabaciones de las cámaras de seguridad del Palacio de Justicia de Iguala, donde habría quedado registrado el momento en que policías municipales y estatales detuvieron uno de los autobuses en los que viajaban los estudiantes la noche del 26 de septiembre de 2014.
El señalamiento por los videos de Iguala
Según la línea de investigación de la FGR, durante el gobierno de Aguirre se negó inicialmente la existencia de las grabaciones bajo el argumento de fallas técnicas en las cámaras. Posteriormente, testimonios de colaboradores habrían aportado información sobre la presunta sustracción de los videos y sobre una posible orden para desaparecer ese material.
Aguirre gobernaba Guerrero cuando ocurrió la desaparición de los normalistas de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos. El 23 de octubre de 2014 anunció su separación del cargo, en medio de la crisis política provocada por los hechos de Iguala.
Una trayectoria entre el PRI y el PRD
Ángel Aguirre inició su carrera política en el Partido Revolucionario Institucional. El 28 de junio de 1995, cuando era funcionario en Guerrero, ocurrió la matanza de Aguas Blancas, en el municipio de Coyuca de Benítez, donde policías estatales asesinaron a 17 campesinos.
Tras la renuncia del gobernador Rubén Figueroa Alcocer, el Congreso de Guerrero designó a Aguirre como gobernador sustituto el 12 de marzo de 1996. Permaneció en el cargo hasta 1999.
Años después, al no obtener la postulación priista para competir nuevamente por la gubernatura, Aguirre se distanció de ese partido y encontró respaldo en el entonces Partido de la Revolución Democrática. Como candidato del PRD, ganó la elección de 2011 y regresó a la gubernatura de Guerrero.
Las polémicas antes de Ayotzinapa
Durante su administración también enfrentó cuestionamientos por la respuesta del gobierno estatal a los daños provocados por los huracanes Ingrid y Manuel en septiembre de 2013. La polémica aumentó porque, un día antes del impacto de los fenómenos, ofreció una celebración para integrantes de la clase política mientras la Comisión Nacional del Agua advertía sobre la intensidad de las lluvias.
La desaparición de los 43 estudiantes en Iguala profundizó las críticas contra su gobierno. En diciembre de 2017, familiares de los normalistas interrumpieron un acto de precampaña en el que Aguirre buscaba regresar a la política mediante una candidatura a diputado federal.
Los familiares le gritaron “¡Asesino, asesino!” y el acto terminó sin que pudiera concretar su regreso político. Desde entonces, su nombre permaneció ligado a la crisis de Ayotzinapa y a las investigaciones sobre la actuación de autoridades estatales y federales.
La detención de agosto de 2026 coloca nuevamente al exgobernador en el centro de la investigación. Las acusaciones deberán ser examinadas por las autoridades judiciales conforme avance el proceso correspondiente.
