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Abelardo de la Espriella promete combatir sin tregua al narcoterrorismo en Colombia

Abelardo de la Espriella asumió el viernes 7 de agosto de 2026 como presidente de Colombia y, durante su primer mensaje desde un batallón militar en Cali, prometió combatir “sin tregua” al narcoterrorismo, recuperar el orden y cerrar la puerta al diálogo con las organizaciones criminales.

El mandatario sostuvo que los integrantes de las bandas criminales tendrán dos opciones: someterse al imperio de la ley o enfrentar la fuerza del Estado. También adelantó que su gobierno publicará un listado de grupos considerados narcoterroristas y que aplicará una estrategia de seguridad centrada en la autoridad y la persecución del crimen.

De la Espriella afirmó que la política de diálogo quedó agotada y responsabilizó al gobierno saliente de haber sido permisivo con los grupos armados. En ese contexto, anunció que buscará erradicar los cultivos ilícitos y calificó a la coca como una fuente de violencia, corrupción, destrucción y desplazamiento de campesinos.

Fumigación y nuevas cárceles

Entre las medidas anunciadas se encuentra la fumigación de cultivos ilícitos con herbicidas que, según el presidente, no afectarán la salud humana ni el medio ambiente y serán aplicados de acuerdo con las decisiones de la Corte Constitucional.

El presidente también prometió construir megacárceles para recluir a quienes representen la mayor amenaza para la seguridad de la población. Además, aseguró que su administración impulsará la reconciliación a partir del reconocimiento de las víctimas y el respeto a la ley.

El discurso fue pronunciado ante miles de uniformados, tanques de guerra y helicópteros, en una ceremonia realizada en Cali, una ciudad ubicada en el suroccidente colombiano. La toma de posesión se llevó a cabo en la Arena USC de la Universidad Santiago de Cali, en una jornada con representantes religiosos, invitados internacionales y mandatarios latinoamericanos.

De la Espriella, de 48 años, también prometió respetar la independencia de los poderes, mantener una relación institucional con el Congreso y no convocar una asamblea constituyente. Aseguró que entregará el gobierno dentro de cuatro años, conforme al periodo constitucional de su mandato.

Durante su mensaje, el mandatario rindió homenaje a Miguel Uribe Turbay y marcó distancia de los modelos políticos que calificó como “totalitarios bolivarianos”. Estados Unidos felicitó al nuevo gobierno y manifestó su disposición a trabajar estrechamente con la administración colombiana.